A medida que la sociedad en términos evolutivos progresa, los casos de femicidio aumentan día a día. La definición del término femicidio lo instituye Diana Russel cuando lo utiliza en el año 1976 ante el Tribunal Internacional de los Crímenes contra la Mujer y refiere al homicidio de una mujer en condiciones de discriminación y violencia basados en el género.

Desde la astrología podemos hacer un estudio sobre la lucha de los derechos de la mujer y el femicidio a través de los ciclos de Urano, Plutón iniciados en 1848 y Eris. Los casos de femicidio no están determinados ni vinculados a variables socio culturales, sino que atraviesan transversalmente a la sociedad en términos de “género”, de poder y de pulsiones. La alteridad siempre es un abismo a transitar porque es la confrontación con lo otro como un posible igual, desestabilizador, peligroso, desafiante pero complementario. El paradigma femenino masculino atraviesa la historia. Es interesante tomar la figura de Eris y Lilth y el rol protagónico en este proceso. Eris es un planeta enano ubicado más allá de Plutón, Al encontrarse más allá de los planetas denominados transpersonales (Urano, Neptuno y Plutón) que son los que marcan los ritmos cíclicos generacionales, Eris no incide sobre la conformación de los ciclos, sino que activa sub-temas dentro de un contexto global. Por su parte Lilith es la rebeldía de lo femenino cuando intenta ser determinada en su sexualidad por paradigmas de dominación, fundamental en este año 2019.

En la mitología griega Eris es llamada en términos patriarcales, la diosa de la Discordia, porque se presenta a reclamar su lugar al igual que Afrodita, Atenea y Hera, estereotipos de lo femenino establecido. La analogía de Eris como diosa de la Discordia es una forma de justificación de la exclusión de lo femenino desde su naturaleza a lo largo de la historia o la figura de la histérica freudiana La fuerza y el potencial que encierra lo femenino es rechazado, marginado, satanizado y excluido. En su reacción violenta Eris encarna el arquetipo de lo oscuro y temido femenino que se alza para reclamar su lugar en un mundo fracturado por la hegemonía masculina binaria del bien y del mal. Eris se encuentra desde 1922, en el signo de Aries, encarnando la lucha por salir de la exclusión. El ímpetu por la lucha de los derechos de las mujeres se desarrolla con mayor contundencia cuando Urano y Plutón van conformando sus ciclos que corresponden a 110 a 120 años. Haciendo un recorrido por algunos hitos de la lucha femenina encontraremos referencias claras a este ciclo y a la importancia de Eris tomando las conjunciones que se formaron entre Urano y Plutón en 1848 y 1963 y el ingreso de Eris en Aries en 1922.

Tomando el ciclo que se inicia en 1848 cuando estos dos planetas se unen en Aries podemos encontrar un antecedente importante de reclamo por el derecho al sufragio de las mujeres. En Estados Unidos se firma “La Declaración de Seneca Falls”, conocida como la Declaración de Sentimientos y Resoluciones de Seneca Falls que da inicio a la lucha por el voto femenino en Estados Unidos. Esta declaración fue un documento firmado por sesenta y ocho mujeres y treinta y dos hombres de diversos movimientos y asociaciones políticas liberales (Urano) para estudiar las condiciones y derechos sociales, civiles y religiosos de la mujer. Pero aún Eris se encontraba en Piscis. Pero no es hasta 1920 con un trígono entre Urano y Plutón y Eris en el grado 29.54 de piscis ingresando en Aries, que fue implementado. Es bajo la influencia de este trígono que en 1918 en Gran Bretaña se legisló el voto femenino pero restringido a mujeres mayores de 30 años, y que recién en 1928 se igualó a la edad de los hombres. En 1919 en Rusia luego de la caída del Zar y de que 40.000 mujeres se movilizaran en las calles.

La unión de Urano con Plutón marca inicios de ciclos histórico- políticos que signan momentos de fuerte rompimiento con las pautas imperantes y con un alto grado transformador de las convenciones y cuestionamiento del statu quo con reformas transgresoras. Cuando Urano retornó a Aries en 1927, luego de haber recorrido sus 84 años que le demanda re ingresar a un mismo signo, Eris ya estaba en Aries, tengamos en cuenta que Eris ingresó en Aries en 1922 y que permanece actualmente allí. Con el ingreso de Eris en Aries queda atrás definitivamente el estereotipo de lo femenino pisciano, teñido de un hálito Romántico en el que la imagen de la mujer estaba íntimamente relacionada al ideal de amor, a la debilidad y sumisión a la voluntad masculina. Cuando Eris traspasa los difusos y románticos límites de Piscis y ya en los dominios de Marte (Ares, Dios de la Guerra y regente de Aries), la naturaleza latente de lo femenino como principio de una realidad diferente comienza su camino de manifestación. Los movimientos feministas se agrupan y se organizan. En 1922 Berta Lutz, fundó – la ”Federación Brasileña de Mujeres del Progreso”. Se crea el Órgano del Consejo Feminista Mexicano (1921-1922). En Chile se edita la Revista “Acción Femenina”, 1922-1939; en Argentina se publica “Nuestra Causa” (1919) órgano de difusión de la Unión Feminista Nacional.

El derecho civil y reconocimiento de igualdad ciudadana se generaliza, en 1929 se instituye la igualdad de sufragio en Ecuador y en 1931 en España. Pero a mayor lucha y derechos conseguidos, mayor reactividad y ante los movimientos de liberación surgen con mayor fuerza los movimientos conservadores y nacionalistas coincidentes con la segunda cuadratura que se forma entre Urano y Plutón en 1931-1933 luego de su unión en 1848-1850. Ante el surgimiento de facciones nacionalistas las mujeres españolas lideran el Comité de Mujeres contra la Guerra y el Fascismo en 1933 y en 1936 con el ingreso de Urano en Tauro y la asunción de Franco al poder queda derogado el voto femenino. El nazismo y los nacionalismos son una forma de expresión de la cuadratura entre Urano en Tauro y Plutón en Cáncer, conservar y afianzar el ser nacional, pero esto es para ampliar en otro artículo. El devenir de los ciclos continua y los hechos histórico-políticos se van sucediendo. Con el restablecimiento de la paz y el acuerdo de Viena, en 1947 Francia ingresa a la lista de países en el que es legislado el voto femenino. (Plutón conjunción Saturno).

Pese a los derechos jurídicos conquistados, que a esta altura son mucho más que la igualdad de derecho al sufragio, pareciese que lo que no puede expresarse abiertamente en lo social, porque existen un marco jurídico que garantiza la igualdad de derechos de las mujeres, comienza a surgir la violencia en los ámbitos intrafamiliares e interpersonales. Cuando el planeta Urano, en otro de sus ciclos ingresa en Aries en 2011, Eris permanece aún, la lucha se irá intensificando gradualmente al igual que las reacciones a medida que se fueron conformando las cuadraturas de este planeta con Plutón en Capricornio (lo establecido, paradigma patriarcal, la ley), marcando una profunda contradicción entre las identidades de los modelos sociales. Esta cuadratura pertenece al ciclo iniciado a principios de la década del ’60 cuando Urano y Plutón estuvieron juntos en Virgo. Fue una época revolucionaria de manifestaciones no contra la política, sino como rechazo al estilo tecnocrático del gobierno y de las universidades por su incapacidad de dar salida al mundo laboral a un número, cada vez más elevado, de profesionales. El sistema debía cambiar. En este contexto la lucha de las mujeres estaba centrada en el derecho sobre su propio cuerpo. En esta década surge la píldora del día después como libertad sobre la decisión sobre su propia sexualidad.

Pasados los años y a partir del 2013 esa fuerza de rebeldía iniciada en la década del 60 se ve confrontada con la primer cuadratura que se forma entre Plutón en Capricornio y Urano en Aries. En Aries permanece Eris. Urano es energía disruptiva, que pulsa por la individuación hacia lo que somos, individuos únicos, libres y diferentes, sin determinaciones. Urano es un llamado de libertad que revela las ataduras invisible imperantes tras las formas establecidas. Pero cuando está en aspecto de tensión es la lucha por esa libertad, por el rompimiento. Esta primera cuadratura de 2013 activa a Eris incrementada por la presencia de Marte y el Nodo Sur en Aries (finalizar con las jerarquías como imposición) y en trígono a Júpiter (Justicia) surge en Argentina el Movimiento Ni Una Menos, para visibilizar lo que no quería verse. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos de la República Argentina (INDEC) en el primer análisis sobre la violencia contra la mujer registrado, entre los años 2013 y 2017 período en el que duran las cuadraturas entre estos dos planetas. En el informe en el periodo de mayor tensión los casos de violencia de género se cuadruplicaron en el país: de 22.577 a 86.700. Este es el implacable trabajo de las cuadraturas entre Urano y Plutón activando a Eris. Si bien la última cuadratura comenzó a disolverse en 2017, es en este año 2019 cuando los índices de femicidios aumentaron. En Argentina en enero de 2019 la cifra oficial arroja la muerte de 1 mujer cada 19 horas. En la medida en que el año avance se estará perfeccionando la unión de Plutón con Saturno en Capricornio, las fuerzas conservadoras tenderán a fortalecerse y a buscar permanecer tal como estaban influenciado aún más por el ingreso de Urano en Tauro el 6 de marzo. El llamado al cambio y a la transformación genera reacción. Es como una olla a presión a la que en este mes de enero de le unió Lilith (Luna Negra) en Acuario. El signo de Acuario está refiriendo a la igualdad social, a las ideas de libertad, ideas revolucionarias. Lilith en pocas palabras es otra versión de la fuerza femenina que se resiste a la opresión. Urano se está despidiendo de Urano luego de 7 años para ingresar en Tauro (como en 1933), pero lo hace con una conjunción con Marte la semana del 10 al 15 de febrero. Esta unión genera y manifiesta violencia, reactividad y agresividad, pudiendo aumentar lamentablemente la estadística de femicidios.

Sería de esperar que realmente los ciclos planetarios lleven a una evolución y que el concepto de igualdad e identidad de género no sea un encuentro disruptivo enmarcado en la violencia, sino que nos lleve a comprender que existen formas de convivencia en libertad y que el cuerpo de cada persona le corresponde plenamente a cada sujeto. Porque todos somos sujetos de derecho y que ninguna razón justifica la posesión. Nada existe más allá que el propio derecho a decidir sobre sí mismo. Quizás cuando Saturno ingrese en Acuario comenzaremos a ver cambios.

Mariana