Un nuevo sentido antropológico se estuvo gestando en este enorme paréntesis en el que el mundo quedó suspendido desde Marzo 2020 pero que ya comenzó a manifestarse con el eclipse del 10 de Enero y la conjunción Saturno-Plutòn. Toda conjunción Saturno Plutón se produce cada 33 años y marca cambios profundos en el poder y el orden político con transformaciones drásticas sobre los paradigmas sociales y económicos. El 22 de Marzo 2020 Saturno ingresó en Acuario con su caudal y poder separativo, de soledad interna y aislamiento. El lenguaje se volvió monocorde y quedamos reducidos y atrapados en el laberinto semántico de la gramaticalidad entre los conceptos de Cercanía, Infectados y Muerte. La “cercanía” y el entorno dejaron de ser un ámbito de elección para convertirse en el único ámbito posible de preservación de la vida ante la posibilidad de contagio y muerte. En tanto los conceptos Salud y Economía contrapusieron sus fuerzas, y nuestras vidas quedaron suspendidas en medio de la paradoja desnuda de los gobiernos.

Hoy desde la llamada Nueva Normalidad nuevas forma y nuevos conceptos interpelan nuestra individualidad: el “distanciamiento social”, los tapa bocas” y las “fases de supervivencia”. Un nuevo código, un ethos fundante de un nuevo paradigma. Todo paradigma es un conjunto de experiencias, creencias, vivencias y valores que repercuten y condicionan nuestro actuar en función del modo que asume la realidad -es un límite- en el que configuramos el pragmatismo de nuestra vida. Ante un cambio de paradigma el concepto de libertad. que está representado por el entramado de códigos sociales que constituyen la imagen del mundo que habitamos como experiencia, se modifica. Un nuevo orden se instaló como principio de la existencia que comienza a estructurarse con la retrogradación de Saturno desde Acuario hasta Capricornio a partir del 11 de Mayo y losigue Júpiter el 14 de Mayo. La internalización de la habitabilidad del mundo requiere de distancia social, de separación y de una nueva forma de pertenecer al mundo basada en el control sanitario y la necesaria fragmentación según cercanía de localidad. Desde la ajenidad, desde un otro impuesto a nuestra cotidianidad.

Existe una diferencia fundamental entre la vida entendida como esencial a la vida entendida como identidad. La identidad es una construcción desde lo que el filósofo Hume definió como “simpatía” y Husserl “empatía”. La vida en términos de “esencialidad” nos priva de la expresión de la naturaleza humana -ser un ser social- .aunque esa esencialidad sea apelada y sustentada sobre la emotividad de la supervivencia ante el miedo a la muerte. La identidad controlada no es identidad. Es una aceptación pasiva de una naturaleza que no nos es propia.

El ingreso de Saturno (normas y reglas) en Acuario el 22 de Marzo, luego de haberse unido con Plutón en Capricornio con el Eclipse del 11 de Enero 2020 le dió herramientas a los gobiernos para controlar la situación sanitaria para evitar desastres mayores, pero a través de un fuerte endurecimiento de las medidas de control basados en la quita de derechos adquiridos. Los estados de excepción y decretos presidenciales sustituyen (por ahora) la representatividad republicana en la mayoría de los países del mundo.

Ahora que Saturno y Plutón están en su fase retrógrada los cambios se profundizan y requieren de nuestra internalización en nombre del cuidado que los Estados nos brindan, para garantizarse la eficacia tardía ante el desenmascaramiento del desfinanciamiento de las políticas de la salud. Esa adaptación implica la aceptación de una sociabilidad controlada por sistemas tecnológicos y de un concepto de cercanía pautado. Es un cerco de división y de control como parte constitutiva de la esencialidad de la nueva normalidad.

No cabe dudas de que estamos asistiendo en carne propia a un nuevo ciclo en el que los sistemas de producción van a cambiar, en el que la libertad adquirirá otro valor, en el que los gobiernos tendrán que reconfigurar su función, y en el que nuestras vidas estarán sometidas a grandes sistemas de control: una nueva normalidad, que de or sí es un sin sentido semántico. El 17 de diciembre 2020 cuando Júpiter y Saturno ingresen juntos en Acuario, estarán formando cuadraturas a Urano que se encuentra en Tauro. La tensión por la preservación de las viejas estructuras económicas y productivas que están cayendo, y las nuevas basadas en la cooperación, libertad y la necesidad de reformas sociales van a marcar el ritmo de los acontecimientos. La devaluación de las monedas por el circulante emitido este año por la crisis sanitaria van a debilitar fuertemente a los Estados, lo veremos en Noviembre 2020, produciendo una migración de inversiones o resguardo económico hacia monedas virtuales. Deflación del valor de las propiedades porque las nuevas generaciones no querrán verse sometidas a las presiones fiscales de los gobiernos ni someterse a salarios mal pagos por el miedo a quedarse sin trabajo para sostener estructuras ineficaces en términos sociales. Se estará conformando una nueva filosofía de vida basado en el estoicismo. La doctrina estoica (contra el escepticismo), consideraba esencial a cada persona como miembro de una familia universal y ayudó a romper barreras regionales, sociales y raciales. La doctrina estoica de la ley natural, que convierte la naturaleza humana en norma para evaluar las leyes e instituciones sociales, que se opuso al escepticismo y a la abstención del juicio como moral. El desplazamiento paulatino de las personas hacia un tipo de vida alejado de las grandes urbes en busca de la autosustentabilidad y lo más lejos posible de los sistemas de control estatal serán cosas que veremos a partir de 2021, pero con más fuerza a partir de 2023 cuando Júpiter ingrese a Tauro haciendo un sextil a Saturno en Piscis, y Plutón ya se encuentre en los primeros grados de Acuario.

Las conjunciones de Júpiter y Saturno inician una secuencia cada 800 años dentro de la cual recorre cada uno de los cuatro elementos en que se dividen los signos (Aire, Agua, Fuego y Tierra) cada 200 años. En Diciembre 2020 cuando Júpiter y Saturno ingresen juntos al signo de Acuario vamos a asistir al inicio de un nuevo ciclo de 800 años que marca cambios fundamentales en la configuración social, política y cultural. Un nuevo ethos. Estamos finalizando la secuencia iniciada en el año 1226 y a su vez el sub-ciclo interno de las conjunciones en elemento Tierra iniciado en 1802 momentos de la gran transformación productivo y social que significó la Revolución Industrial.

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Mariana